Pandoras Invisibles
20.03.2011 ·
“Calle por calle, casa por casa, continuaremos la lucha”, así gritaban los ciudadanos de Tánger en la manifestación del 20 de marzo.
Los magrebíes han transformado en esperanza las palabras de amenaza de Gadafi, que prometía extender la represión calle por calle y casa por casa.

Veinte mil personas descendieron en una marcha pacífica desde el popular barrio de Benimakada, en Tanger, hasta una de las plazas del centro de la ciudad.
El sentimiento de emoción embargaba a los tangerinos y durante el trayecto, que duró más de cuatro horas, el grado de satisfacción iba en aumento.
La calle era suya, era del pueblo. Pero de un pueblo cuyo ejercicio de ciudadanía y responsabilidad bien podría recordarnos a países con una larga tradición democrática.
Las reuniones diarias del Movimiento 20 de febrero para organizar la manifestación han dado sus frutos y hasta los más pequeños detalles estaban previstos. Y es que ante al calor que hacía se repartían botellas de agua, también se recogía la basura y se hacían cordones de seguridad para impedir cualquier tipo de acto vandálico.
La manifestación estaba llena de niños y niñas cuyos padres querían que viviesen un momento que consideran histórico. Enseñarles que hay que gritar contra las dictaduras, la corrupción, la violación de los derechos humanos y las injusticias.

El ambiente era de una gran fiesta amenizada por dos coches, desde donde jóvenes del movimiento se desgallitaban cantando con alegría su descontento.
A la vez, informaciones llegaban desde otras ciudades. Cincuenta mil personas en Casablanca, ocho mil en Alhuceimas, cuatro mil en Tetuán, diez mil en Rabat y así hasta un centenar de ciudades . Manifestaciones mucho más numerosas y bien organizadas que las de hace un mes y que según los organizadores, denota que el Movimiento está creciendo, a la par que el miedo del pueblo desciende.

[...] La fiesta del pueblo y la democracia [...]
Sería estupendo que el tono festivo y pacífico no se viera trastocado.
En marruecos hay gente muy preparada y capaz de llevar las protestas a buen puerto evitando una violencia que tampoco beneficiaria nada al Rey de cara a la galeria occidental, me llena de orgullo ver que nuestros vecinos dan un paso adelante por sus derechos, todo mi animo y apoyo.
Mientras tanto el Imperio y su doctrina de Pax Americana bombardea civiles en Trípoli. Ya mataron a más de 50.
“Pedimos veedores de la ONU y lo que nos trajeron fueron misiles” decía el hijo de Gaddafi, que parece ser que fue alcanzado por un misil británico en la residencia de su familia.
Gracias, Periodismohumano.
¡Y Juan Goytisolo, silente!